miércoles, 25 de febrero de 2009

GATO AMARILLO

Cuento escrito por:
letra rosada: Sofía
letra negra: Silvia



GATO AMARILLO


Una noche caleña de abril, debajo un puente... Me encontraba fumando marihuana, el viento rozaba mi cara, no se si era la droga o el que se yo que tienen los abriles de Cali pero no lograba distinguir entre los carros que pasaban si llegaban o se iban, lo que si pude distinguir fue una figura que para mi parecía un gato amarillo.
-Jajaja…gato amarillo

Quizas no era gato y quizás no era amarillo pero ¿como saberlo en esa traba tan hijueputa?
El gato amarillo me dijo que se llamaba klein y que si me iba con el...

-¿como así? ¿Para que quería el gato que me fuera con el? ¿Acaso podría sacarme de este hueco donde me sentía tan solo?...o sola?, Ya no se bien.

-¡maldito gato!

Pero su color era algo hipnotizante y ya que había caído tan bajo ¿que mas me podía pasar? decidí seguirlo a ver a donde me llevaba. Caminé, caminé, a veces daba saltos y parecía alcanzar el cielo, el gato se reía de mi…era horrible la forma en que lo hacía, despertaba mi instinto asesino, sentí unas ganas macabras de ahorcarlo. Ya no quería seguirlo mas, había sido una estúpida idea, pero de pronto el gato se detuvo y ví frente a mi…

-maldito gato!
¡No era un gato! era yo parada como una estúpida frente a un espejo acariciándome todo el cuerpo.
Me miré un largo tiempo frente al espejo, asegurándome de que no me volviera a convertir en gato amarillo.
-jaja!...gato amarillo

Escuché algo extraño que me pareció el rugido de un dragón, pero recordé lo que había pasado con el gato así que me quede pensando, en eso tendría que asomarme al balcón a ver si tiraba mi larga cabellera por la ventana para que el príncipe subiera a rescatarme, me asome al balcón y... eran mis papas que habían llegado en el destartalado carro... pucha!! ¿y ahora que hago??
-…esto es una mierda

“Échese goticas para que no se le note”…Recordé, eso era lo que siempre me decía Susana cuando andábamos en esas, así que busqué las gotas que estaban en mi mesa de noche pero… ¡mi mesa de noche se había convertido en una rana!
Maldita rana!, saltaba por toda la habitación, sentí como el cólera se apoderaba de mi y fui tras ella, tratando de agarrarla hice muchísimo ruido pero al fin la sometí y le abrí la boca, ¡allí estaban mis gotas!
Otra vez un lapso de tiempo y estaba en el balcón a punto de saltar a una “piscina”. Cogí las gotas, todo era cuestión de tiempo… ya subían mis padres, ya los oía venir…
-noooo
-¿no que?
-maldita sea!... mis papás tonta! mis papás que ya vienen por mi y por vos, ¿no ves que somos la misma?
-ahhhh…calmáte! dejáme esto a mi, yo hablo con ellos.
-ah bueno, ¿y tu que parte eres? ¿La cuerda? o… la mas loca que yo.
-no lo se... soy la mas fuerte
-¿que les vas a decir?

Cuando de pronto escuché que se abría la puerta y corrí rápido y la cerré de nuevo, quedándome de espaldas a ella, asegurándome de que no se abriera.
¿Que pasa que no abrís? Dijeron mis papás. A lo que yo respondí: nada que estoy desnuda por que me estaba vistiendo, seguido a esto se escucho una fuerte carcajada... era yo misma que no podía creer que mis papas se comieran el cuento. ¿Era así de fácil?, ¿Era así de fácil convencerlos?.
De nuevo una laguna y estaba acostada al lado de la puerta,
me sentía mucho mejor, mas en mis cabales, entonces abrí la puerta y salí a buscar a mis padres… quien sabe que habrán pensado de todo esto, llegue hasta la cocina y…

-Otra vez el gato amarillo, ¡Ya me cansé de esta mierda!, tal vez nada es lo que parece, tal vez ni siquiera existo y soy producto de la imaginación de dos locas que no tienen nada más que hacer.

-OHHH!!....NOS DESCUBRIERON!!

-ME GUSTA QUE ESTE CONFUNDIDA…

-Como nosotras… no, espera… ¡no hay nosotras! ¡Soy otra vez yo!

-JAJA…. NO MAS SOFIA! VAS A TERMINAR MATANDOLA

-PERO ELLA ¿PARA QUE QUIERE SEGUIR VIVIENDO?, SI ES UNA TONTA QUE SE TRABA PARA ESCONDERSE EN UN MUNDO DONDE ELLA ES LA PROTAGONISTA, SIN SER PROTAGONISTA DEL MUNDO EN QUE VIVE REALMENTE.

Entonces al oír lo que mi propia escritora decía, me dí cuenta que mi vida no valía nada. Sólo era un montón de palabritas sin sentido, solo un juego… agarre un cuchillo y rasgué la hoja. Las letras empezaron a desgarrarse lentamente y caían a chorros de la hoja como si fuera su sangre, se esparcían por la habitación de forma que sentía que envolvían. Esos chorros venían a matarnos. Fueron montones y montones de letricas que acabaron con todo, menos conmigo…al final solo quedé yo, en una hoja en blanco, lista para volver a empezar.

Vendo portátiles, impresoras, plasmas, LCD's, teatros en casa, neveras, iPhones, cámaras... de todo, compren, compren!!! says:
FIN

MaRcIaNa ... Jajaja Noche de timbrazos!! says:
FIN!! CARAJO!!

sábado, 7 de febrero de 2009

Sobre Lo anterior....

Como quería que mi historia sobre la cucaracha quedara bien redactada averigue un poco sobre esos bichos y busqué en google cuantas patas tenían, pues tienen 6 y tambien encontre preguntas que se hacia la gente sobre las cucarachas, me llamo la atencion la pregunta: ¿Por que las cucarachas mueren patas arriba? pues las que yo aplasto nunk mueren patas arriba, la respuesta que me parecio mas logica y seguro es de un gran conocedor de cucarachas fue :

No te creas, muchas veces las muy guachas no están muertas y se tiran patas arriba para que uno las crea muertas, pero están muy vivitas. Volviendo a tu pregunta es elemental porque cuando mueren, el alma de las cucarachas les sale por las patas y como generalmente van al cielo porque son inocentes, entonces las patas apuntan para arriba. Así nomás es el asunto, querida.
Fuente(s):
La Biblia de los Insectos

Claro...es muy obvio, entonces las cucarachas que yo mato van al infierno...

viernes, 6 de febrero de 2009

Maldita cucaracha!


No hay cosa mas horripilante que me de tanto asco y miedo como una cucaracha, odio las cucarachas aunque me dan miedo, mi odio hacia ellas es mas fuerte a la hora de matarlas.
Esta mañana estaba terminando de vestirme, solo me faltaban los zapatos, me senté a echarme talco y ponerme las medias, cuando ví al frente mío en la lámpara de mi mesita de noche una enorme cucaracha, entonces agarré una sandalia para matarla pero comencé a pensar que como la lámpara es de tela no le iba a hacer nada, solo se iba a caer al suelo y yo estaba descalza, tal vez se me subiría… ¡no! Esa sería mi peor pesadilla, pero si me ponía los zapatos me demoraba mucho, el animalejo se podría escapar y podría volver otro día a atormentarme.
Dado que no podía perder tiempo, decidí armarme de valor y enfrentarme descalza contra esa bestia, así que le lancé el primer golpe, el cual esquivó y se subió en la cortina, como yo no quería que mi cortina se ensuciara de cucaracha, decidí asustarla a ver si se iba hacia la ventana y así podía sacarla, pero la cucaracha subió y se trepó al palo de la cortina –Ahora si fue… pensé, pero volvió a esquivar mi poderoso golpe llegando hasta el extremo del palo. ¡Maldita cucaracha!

¿Que hacer? El palo en el que estaba la cucaracha estaba sobre mi cama y ella ya estaba en el extremo, si le daba un golpe y caía sobre mi cama… ¡No, mi cama no! Decidí que era mejor asustarla para que se fuera hacia el otro lado y no cayera en mi cama así que di un golpe en la pared pero la maldita cucaracha pego un salto y comenzó a volar…
Ya se imaginan cual seria mi susto y el grito que pegué al darme cuenta que la desgraciada sabia volar, sin duda, estaba tratando con fuerzas mucho mayores de lo que había pensado, la había subestimado. Y allí estaba la cucaracha, volando en mi habitación y yo muerta del susto, ví que estaba volando hacia la puerta y alcancé a pensar que ya iba ser el fin de mi sufrimiento pero estaba muy equivocada, ese engendro solo estaba tomando impulso y ahora se dirigía directamente hacia mí, entonces, agarre fuerte la sandalia y cuando menos lo pensó le di un golpe, con el cual la cucaracha salió disparada y cayó dentro de mi closet. Fue entonces cuando pedí refuerzos y llame a mi hermana para que corriera el desorden que estaba allí y por fin terminar esta batalla que me estaba costando llegar tarde a la clase de algebra, así que le conté a mi hermana el plan, ella lo ejecuto tal y como le dije, la cucaracha salió y por fin pude dar el golpe definitivo, pero como recordé que en toda película de terror cuando matan al monstruo no queda realmente muerto, la aplaste otras cinco veces, sólo para estar segura.